Dirigido a…

Leer, escuchar, reflexionar, meditar, opinar y exponer. Sentir, fotografiar, pintar y dibujar. Cocinar, beber, observar, relatar, bailar, follar, amar y hacer el amor. A descansar en soledad o acompañado, porque casi todo se puede realizar en este banco rodeado de rosas. A pensar con criterio aromático después de haber leído con objetividad cromática. Aquí no caben compromisos ni obligaciones... lisonjas ni ataques.

Milo Manara

Este banco no es un banco cualquiera… es tu banco.