22 de agosto de 2013

Objetivo indiscreto








2 comentarios:

  1. No puedo sustraerme a la necesidad de expresar Mi admiración, Dama del Jardín, por vuestro innegable gusto.

    Cobijado en las sombras que Me circundan, he procurado mantenerme dentro de una sigilosa discreción aguardando la llegada de vuestros numerosos admiradores, pero la belleza de esta entrada Me impele a salir de ellas y mostrar Mi faz.

    No abundan las colecciones de esta calidad, y tres juntas son demasiado para cosechar un inmerecido silencio.

    Guardo los enlaces sin dudarlo, pues a menudo Mis ojos gustan de regalarse con la belleza, como atestiguan Mis visitas a su Jardín, donde la hermosura que exhiben las letras y las imágenes nos permiten soñar con la belleza de su autora.

    Ahora sí, expresado Mi reconocimiento, regreso a Mi Mansión entre las sombras.

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    1. Agradezco sus bellas palabras, Señor de la Mansión, aunque creo no ser merecedora de ellas. Por el contrario, si creo que las tres colecciones que muestro están a la altura de sus halagos.

      Si lo desea, antes de regresar a su Mansión, recoja unas rosas del Jardín... pienso que le aportarían luz entre tantas sombras.



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